Ayuntamiento de Ermua

Sección de utilidades

 

Galería de Fotos

Menú Principal

La atmósfera


Volver

La atmósfera es una envoltura gaseosa de unos 200 kilómetros de espesor, que rodea la Tierra. Constituye el principal mecanismo de defensa de las distintas formas de vida.

Los componentes químicos que se presentan en proporciones constantes en el aire son:
Componente %
Nitrógeno (N2) 78,1
Oxígeno (O2) 20,9
Argón (Ar) 0,93
Dióxido de carbono (CO2) 0,03
Monóxido de carbono (CO) 0,00001
Ozono (O3) 0,000002
Dióxido de azufre (SO2) 0,00000002
Dióxido de nitrógeno (NO2) 0,0000001
Oxido nítrico (NO) 0,00000006

La atmósfera de la Tierra está ligada a los procesos de la vida a través de dos ciclos esenciales: el del oxígeno y el del carbono.

Arriba

El ciclo del oxígeno

El oxígeno es el elemento fundamental de los sistemas energéticos de casi todas las plantas y animales. Estos organismos vivos liberan energía al oxidar grandes moléculas orgánicas, obteniendo el oxígeno a través de la respiración.

El aire contiene aproximadamente un 21% de oxígeno. Esta concentración es el resultado de millones de años de fotosíntesis de las plantas verdes. Los bosques y el plancton producen la mayor parte del contenido de oxígeno de la atmósfera. La deforestación y la contaminación de los océanos pueden tener consecuencias desastrosas al disminuir la producción de oxígeno que respiramos.

Los procesos respiratorios de animales y plantas fijan el oxígeno que es posteriormente liberado como parte del dióxido de carbono (CO2).

El ciclo del carbono

El dióxido de carbono es un componente usual de la atmósfera de los planetas y se halla presente alrededor de Venus y Marte. El contenido medio de CO2 de la atmósfera de la Tierra es de sólo 0,033%. El contenido de oxígeno libre en el aire es más de 600 veces mayor. El carbono es escaso y tiene que reciclarse a mayor velocidad que el oxígeno.

El ciclo del carbono es complejo, aunque consiste principalmente en la fijación del carbono en la fotosíntesis de las plantas verdes y en su liberación en la respiración de éstas.

El aire que respiramos

Imagen de un cielo tormentoso

Contiene a menudo sustancias extrañas procedentes de diversas fuentes, como la industria, los escapes de los vehículos, las calefacciones y la quema de residuos.

Arriba

La atmósfera amenazada

Las explosiones nucleares y los reactores de vuelo a gran altura pueden destruir la capa de ozono, que nos protege de las peligrosas radiaciones ultravioletas del sol.

El dióxido de carbono (C02) procedente de la combustión del carbón y del petróleo puede obstaculizar la irradiación del calor al exterior (efecto invernadero) y modificar el clima mundial.

La inversión térmica

En algunos casos, la atmósfera se estratifica de tal manera que la temperatura, a cierta altura, aumenta en lugar de disminuir. Esta inversión térmica mantiene la contaminación en la capa baja, como si estuviera bajo una tapadera. De esta forma pueden alcanzarse niveles de concentración peligrosos en poco tiempo. En la inversión térmica, el aire frío se mantiene en la parte baja - y no al revés como es lo normal - y no asciende, al ser más denso que el aire caliente, permitiendo la acumulación de agentes contaminantes.

Efecto invernadero

Se basa en el hecho de que proporciones crecientes de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera, resultante de las actividades humanas, pueden causar cambios climáticos al verse afectada la temperatura superficial de la Tierra.

El efecto invernadero procede de la interacción de la cantidad creciente de CO2 atmosférico y la radiación que escapa de la tierra, especialmente como resultado de la actividad humana.

El ozono estratosférico filtra la mayor parte de la radiación ultravioleta. El CO2 y la humedad absorben radiaciones infrarrojas que detectamos en nuestra piel en forma de calor.

Aproximadamente la tercera parte de la luz que llega a la superficie terrestre vuelve a reflejarse hacia el espacio. Los dos tercios restantes es absorbida por los materiales terrestres.

El CO2 se comporta como un filtro en un solo sentido. Permite que pase la luz visible en una dirección, pero impide que lo haga en sentido opuesto, lo que puede desembocar en un aumento de la temperatura atmosférica. Esto podría desembocar en un incremento de la fusión de los casquetes polares, con el consiguiente aumento del nivel de los océanos y la anegación de las actuales zonas costeras, incluidas sus ciudades.

La forma de prevenir estas catástrofes reside en la protección de los bosques y la eliminación de emisiones de CO2 a la atmósfera por la actividad humana.

Arriba

El papel de la capa de ozono

El ozono es el gas resultante de la incidencia de los rayos solares sobre el oxígeno. Si no fuera por el ozono, la vida no sería posible sobre la tierra. Los rayos ultravioleta, componentes de la radiación solar, en grandes proporciones producen la destrucción de los tejidos vivos. El ozono de la atmósfera actúa a modo de filtro que retiene la mayor parte de las radiaciones solares. A ello se debe el aumento de temperatura que se observa en esta capa de la atmósfera.

La destrucción de la capa de ozono tiene las siguientes consecuencias sobre la salud humana.

La contaminación atmosférica

Imagen de unas fábricas contaminando el cielo

Es la presencia en el aire de sustancias y formas de energía que alteran la calidad del mismo, de forma que implique riesgos, daños o graves molestias para las personas, ecosistemas y bienes de cualquier naturaleza.

Los principales focos de emisión de contaminantes son los siguientes:

Contaminantes en %
SECTOR (SO2) (NOx) Partículas
Energético 73 68,5 31,7
Cementero 3,2 3,7 27,2
Siderúrgico 6,4 2,6 24,3
Químico 7 18 6
Alimentario 3 3 3

Como puede comprobarse, la atmósfera está sometida a una impresionante y continua emisión de contaminantes que deterioran la calidad del aire que respiramos. Los efectos de la contaminación atmosférica afectan a la salud humana, a los ecosistemas, al clima, a los edificios.

Es imprescindible adoptar medidas drásticas que eviten las emisiones contaminantes a la atmósfera.

Efectos producidos por la contaminación atmósferica sobre la salud humana

Arriba

Efectos sobre los ecosistemas (Lluvias ácidas)

Imagen gráfica de lo que genera las lluvias ácidas en las ciudades

En Suecia, alrededor de 6.000 lagos muestran graves daños sobre la biología acuática, y unos 2.000 han perdido su vida piscícola. Este problema se está extendiendo progresivamente cada vez a mayor número de países. El aumento de la acidez de los lagos y ríos provoca un fuerte incremento del contenido de los iones aluminio, disueltos en el agua. El ión aluminio es muy tóxico para la mayor parte de los organismos.

La vegetación expuesta a concentraciones de dióxido de azufre (SO2) se ve afectada por la aparición de necrosis apicales de color rojo o anaranjado, causada por dificultades en el mecanismo sintetizador de la clorofila.

¿Cómo se producen las lluvias ácidas?

El proceso de acidificación se origina de la siguiente forma:


El proceso de retorno a la tierra se puede realizar de dos formas distintas:


Arriba



© Ayuntamiento de Ermua, 2017 - Marqués de Valdespina, 1 - 48260 Ermua - Bizkaia - Teléfono: 943 17 90 10

Logo de la Unión Europea